Las lesiones de menisco más comunes se producen por desgarros o roturas tanto en la parte externa como en la interna.

La rotura de menisco es, hoy en día, una de las causas más frecuentes de consulta al traumatólogo. Esta rotura puede deberse principalmente a un traumatismo de giro, o bien deportivo (fútbol, ski y pádel los más frecuentes) o bien un giro de la rodilla realizando cualquier actividad cotidiana, sobretodo a partir de los 50 años debido al envejecimiento o artrosis en la rodilla que hace que el menisco sea más frágil y se rompa sin necesidad de existir traumatismo. Este tipo de lesión meniscal la llamamos meniscosis degenerativa y tiene un tratamiento diferente a las lesiones traumáticas.

El signo clínico que nos refiere del enfermo es accidente de giro, crujido y dolor, y a la exploración clínica el síntoma fundamental es la falta de extensión de la rodilla, llamado signo mecánico de bloqueo de la articulación. En el diagnóstico debemos basarnos también en la Resonancia Nuclear Magnética (RNM), que nos precisará la rotura.

Lo fundamental en el tratamiento de una lesión meniscal es no abrir la rodilla y poder extraer la porción rota del menisco por artroscopia. La técnica artroscópica consta de dos puntos de acción sobre la rodilla. El primero con entrada de sistema de TV HD y una segunda punción para la introducción de instrumental para extraer el cuerpo meniscal roto, como es la radiofrecuencia, motores eléctricos et wie bloquea. La rotura del Ligamento Cruzado Anterior (LCA) puede estar acompañada de desinserciones o roturas meniscales que se pueden suturar por artroscopia, con pistolas especiales para ello.

El tiempo de recuperación es muy rápido pudiendo en el día poder caminar y doblar la rodilla, y en 3-6 semanas practicar deporte según el tipo de ruptura y el menisco afectado.

En las roturas meniscales asociadas a la artrosis por la edad es necesario evaluar al enfermo antes de tomar la decisión de extraer el menisco, dado que la artrosis se puede agravar y el enfermo estar muy descontento con la cirugía. Es aconsejable exponer los pros y contras con el enfermo antes de decidir.

En estos casos se pueden asociar con infiltración de células madre mesenquimales y factores de crecimiento plaquetarios (FCP) durante la artroscopia o posteriormente.