El Hospital General de Alicante aplica una técnica que logra regenerar el cartílago sin tener que recurrir a prótesis

Puede cambiar el pronóstico de muchos pacientes jóvenes con lesiones graves de rodilla y evitar operaciones para colocación de prótesis en personas mayores con artrosis. El Hospital General ha logrado regenerar el cartílago articular de la rodilla gracias al uso de células madre. Según explica Simón Campos, responsable de la Unidad de Rodilla del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del centro sanitario, “se trata de la primera vez a nivel internacional que se constata la regeneración de este tejido de la rodilla de una persona joven”.

Simón Campos, junto a Luis Martín y Luis Gutiérrez, Unidad de Rodilla del Hospital General de Alicante.

Simón Campos, junto a Luis Martín y Luis Gutiérrez, médicos de la Unidad de Rodilla del Hospital General de Alicante

La técnica comenzó a desarrollarse hace aproximadamente un año y medio. Con ella se extraen células madre del interior del fémur del paciente mediante la técnica de la artroscopia. En el mismo quirófano “se realiza un proceso de ultraconcentración de las células madre para tener una mayor cantidad” y posteriormente “implantarlas en la zona dañada del cartílago de la rodilla”, puntualiza Simón Campos. Recientemente, “hemos conseguido constatar mediante una biopsia que el cartílago no sólo se ha regenerado, sino que lo ha hecho en su forma hialina, que es la ideal para prolongar la vida de la rodilla”, señala el responsable de Traumatología.

Un hecho “que no recoge ninguna bibliografía mundial” y que ahora el equipo que lo ha conseguido publicará “en dos revistas científicas”.
Esta técnica puede ser la solución, salvo que se produzca un rechazo, para personas jóvenes con lesiones de ligamento de la rodilla “que antes apenas tenían solución porque, debido a su edad, no se les podía colocar una prótesis y tenían que estar atados a una lesión altamente discapacitante”. Pero para los pacientes de mayor edad con problemas de artrosis también se abre la esperanza, dependiendo de factores como la gravedad de la lesión, “de evitar tener que colocarles una prótesis, una operación que es muy dura y compleja y que suele ser la última opción a la que recurrimos”.

Por otro lado, Simón Campos destaca “el bajo coste y la sencillez” de esta intervención. “Todo el proceso conlleva una media hora, sin tener que salir del quirófano y administrando una anestesia local, o como mucho una sedación, al paciente”.

En este año y medio más de un centenar de enfermos han sido tratados con este método “obteniendo resultados clínicos muy favorables“. La técnica se ha ido perfeccionando durante este tiempo. “Al principio extraíamos las células madre de la cresta iliaca, un hueso situado en la zona de la cadera”. El problema “es que es muy pequeño y plano, por lo que no podíamos obtener mucha cantidad de células”. En este sentido, “el fémur es mucho mejor por sus grandes dimensiones y las células tienen mayor calidad“. Campos señala además que el cartílago es uno de los tejidos del cuerpo humano más complejos de regenerar “porque no está irrigado por la sangre”. Por otro lado, “tiene una capacidad limitada de auto reparación cuando se daña por causas traumáticas o degenerativas, por lo que la necesidad de conseguir nuevo tejido cartilaginoso para reparar el dañado se convierte en una cuestión capital”.

Cada año, el Hospital General de Alicante opera a unas 200 personas de lesiones de cartílago en la rodilla y cerca de 400 pasan por quirófano para que se les coloque una prótesis. El trabajo desarrollado en el centro sanitario alicantino ha sido posible gracias a la colaboración de los servicios de tres unidades: Traumatología, Hematología y Anatomía Patológica.